Ha superado su parálisis cerebral tetra espástica, una condición que afecta las habilidades motoras de las cuatro extremidades.

El tratamiento pudo realizarse gracias a haber criopreservado sus células madre de cordón al momento de nacer.
El comienzo
En el quinto mes de embarazo, Diana fue diagnosticada con preeclampsia (hipertensión arterial, edemas, etc.). Esto la obligó a permanecer en reposo absoluto durante el resto del embarazo. En la semana 31 los latidos del corazón del bebé comenzaron a disminuir debido a un doble nudo en el cordón umbilical. Los médicos tuvieron que madurar los pulmones del bebé para poder realizar una cesárea de emergencia.
Después de que extrajeron a Tomás, se dieron cuenta de que sus pulmones no estaban suficientemente maduros, por lo que fue colocado en una incubadora. En los días siguientes la incubadora en la cual se encontraba Tomás presentó un mal funcionamiento cortando el suministro de oxígeno. Su encefalopatía hipóxica-isquémica dio lugar a la parálisis cerebral con cuadriplejía espástica.
La Terapia
Después de que todas las pruebas requeridas se realizaron en la sangre del cordón umbilical criopreservada, para demostrar que las células estaban en buenas condiciones, estas fueron enviadas al Hospital de la Universidad de Duke en los Estados Unidos.
Tomás se registró en el estudio para parálisis cerebral con su sangre de cordón (trasplante autólogo), dirigido por la Dra. Joanne Kurtzberg, pionera en este tipo de trasplantes de células madre de sangre de cordón umbilical. Tomás participó en este estudio aleatorio, doble ciego durante un período de tres años. Algunos pacientes en el estudio recibieron sus propias células madre de sangre de cordón en el comienzo del estudio, mientras que otro grupo de pacientes recibió sus células madre un año más tarde. A lo largo de este tiempo se realizaron todas las evaluaciones pertinentes. El último año del estudio se dedicó al monitoreo de seguimiento de todos los pacientes de ambos grupos.
Hoy vive como cualquier otro niño de su edad. Esta recuperación es gracias a un tratamiento con sus células madre de la sangre del cordón umbilical. Diana, madre del niño, todavía recuerda el momento en que los médicos le dijeron que su hijo no sería capaz de caminar o hablar. Básicamente, le dijeron que Tomas no sería capaz de llegar a los hitos que ahora ha logrado. El tratamiento que recibió Tomás con sus células madre de cordón umbilical, significó un cambio de vida, la oportunidad de una vida normal.
Fuente: parentsguidecordblood.org
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